Aceptar que somos libres para hacer cosas que pueden vulnerar las normas sociales, y la sociedad solo puede castigar a posteriori o amenazar a priori sobre las consecuencias que pueden tener elegir algo que las normas prohiben.
21 de octubre de 2007
13 de octubre de 2007
TRES TERCIOS
El primer tercio sería la infancia y la adolescencia. Preparar, aprender a distinguir a elegir porque si no aprendemos a distinguir lo bueno de lo malo al final del camino no sabriamos cómo decidir cuál tomar.
El segundo tercio equivale a la juventud y la adultez. Cada cosa a su tiempo..
El tercer tercio de la cosecha equivale a la madurez.
El segundo tercio equivale a la juventud y la adultez. Cada cosa a su tiempo..
El tercer tercio de la cosecha equivale a la madurez.
Tomar finalmente la decición, avanzar por el camino elegido.
Cuando uno deja de ser un adolescente, les dice (o sería bueno que les dijera) a sus padres:
“A partir de ahora dedíquense a ustedes, porque de mí me ocupo yo.”
Uno tiene que aprender a hacerse cargo de sí mismo, aprender a responsabilizarse de uno, aprender la autodependencia.
Cuando uno deja de ser un adolescente, les dice (o sería bueno que les dijera) a sus padres:
“A partir de ahora dedíquense a ustedes, porque de mí me ocupo yo.”
Uno tiene que aprender a hacerse cargo de sí mismo, aprender a responsabilizarse de uno, aprender la autodependencia.
Aquellos hijos que no terminan de deshacerse, que se quedan prendidos de los padres sin animarse a subir al trampolín y saltar, en parte lo hacen por una responsabilidad de los padres, que no supieron enseñarles a hacerlo, y en parte por una responsabilidad de ellos.
Los padres tendrán que mostrar a estos hijos, aunque sea tardíamente, que deben soltarse, que uno no está para siempre.
Con mucho amor y mucha ternura, estos padres deberán entornar la puerta y... pegarles una patada en el culo.
Porque en algún momento los padres tienen que aprender a hacer esto si es que los hijos no lo hacen.
Habitualmente, los hijos aprenden y se van solos... Pero si no lo hacen, lamentablemente, en beneficio de ellos y nuestro, será bueno empujarlos a que abandonen esa dependencia.
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